Interactivo

Home Iniciar sesión

discurso

El espacio ya no puede concebirse como pasivo, vacío como no teniendo más sentido que ser intercambiado, consumido o suprimido.
[Lefebvre, 2013]

Descubrir el arte que se oculta en la ciudad, ser un centro de  unión de artistas y de inquietudes
[Extracto de conversión del sector independiente de Madrid, 2015]

¿Cómo pasar, en primer lugar, de los espacios matemáticos (es decir, de las capacidades mentales de la especie humana, de la lógica) a la naturaleza, después a la práctica, y de ahí a la teoría de la vida social que se despliega presumiblemente en el espacio?
[Lefebvre, 2013]

Hoy en día la clase dominante mantiene su hegemonía por todos los medios, incluido el conocimiento. El vínculo entre saber y poder se vuelve manifiesto, lo que no impide en absoluto un conocimiento crítico y subversivo; al contrario, define la diferencia conflictiva entre el saber que está al servicio del poder y el conocimiento que rechaza reconocerse en éste.
[Lefebvre, 2013]

El espacio en su totalidad –mental, físico y social– se aprehende trágicamente. Si hay centro y periferia, el centro posee su propia realidad trágica, la del sacrificio, la violencia y la explosión; también la periferia, a su manera.
[Lefebvre, 2013]

La creatividad como recurso y el espacio como sujeto y contexto son elemento que se condicionan mutuamente y posibilitan el desarrollo de aquellas dinámicas construidas sobre el intercambio de información simbólica que generan transformaciones en la dimensión estética, emocional o espiritual de los individuos que componen una comunidad. Los espacios, su configuración y sus modos de gestión han estado siempre –de manera explícita o implícita– en el centro de los procesos culturales. La evolución histórica ha requerido una constante reformulación de los espacios según los modos, contemporáneos en cada casa, de creación, producción y distribución cultural.
[Segovia, Marrades, Rausell, Abeledo, 2015]

El espacio público todavía hoy en gran medida es algo que se reserva y delimita en los planes urbanísticos y que posteriormente se diseña con un criterio fundamental, una herencia histórica, que es el de crear lugares para la coincidencia, para la verificación de las igualdades y no para el descubrimiento de las diferencias del otro. Esta concepción del espacio público presupone la existencia de una comunidad homogénea. Así, el paseo por la plaza y la plaza misma permanecen como modelo de mecanismo controlador, de homologación social o de auto-exposición. Frente a ello, el rasgo más contemporáneo que otorgará a un lugar carácter de espacio público es sin duda la medida en la que un ciudadano inmerso conscientemente en la cultura urbana puede ejercer en él una individualidad o una libertad que tradicionalmente asociaríamos al entorno de lo privado. Porque sacar a la calle lo que históricamente sólo se ejercía en el dominio de lo privado o de lo doméstico equivale a transformar un entorno de control en una pieza del mapa de lo público en la ciudad. Por lo tanto, la nueva generación de espacios públicos no son las plazas, ni siquiera las calles, sino más bien otros lugares más ambiguos que devienen en públicos a través del uso que la gente hace de ellos.
[Muntadas y Herrero, 2004]

Como hace poco, las prácticas significantes que conciernen a las realizaciones de la lengua, se tomaron según los sistemas lingüísticos, hoy las prácticas espacializantes acaparan la atención tras haberse examinado los códigos y las taxonomías del orden espacial. Nuestra investigación pertenece a este “segundo” momento de análisis, que pasa de las estructuras a las acciones. Pero dentro de este conjunto tan vasto, solo consideraré las acciones narrativas. Permitirán precisar algunas formas elementales de las prácticas organizadoras de espacio: la bipolaridad “mapa” y “recorrido”, los procedimientos de delimitación o de “deslinde” y las “focalizaciones enunciativas” (es decir, el signo del cuerpo del discurso).
[De Certau, 1996]

En los últimos años, la falta de herramientas del urbanismo y la arquitectura tradicionales a la hora de tratar con situaciones en transición está dando lugar a nueva formas de trabajo. La construcción de estos nuevos métodos se basa, en la mayoría de los casos, en la articulación progresiva a través de la acción, poniendo más atención al valor del proceso y al aprendizaje del trayecto que a los objetivos fijados de antemano por un plan. Aquellos ejemplos no institucionales que tres décadas atrás dieron las primeras respuestas al tejido industrial obsoleto, se han convertido en un referente para un urbanismo emergente. Aprendiendo de los excesos del modelo expansivo, los nuevos posicionamientos técnicos aspiran a incorporar a la práctica urbanística instrumentos que vinculen el uso, el diseño y la gestión de la ciudad construida.
[Segovia, Marrades, Rausell, Abeledo, 2015]

El mundo real, no el arte, es el objeto legítimo de la actitud estética y también de las actitudes científicas y éticas.
[Groys, 2014]

El discurso estético para legitimar al arte, en verdad, sirve para desvalorizarlo.
[Groys, 2014]

La desprofesionalización del arte no debe malinterpretarse como un simple retorno a la no-profesionalización.  La desprofesionalización del arte es una operación artística que transforma la práctica estética en general, en lugar de simplemente volver a un artista individual a su estado original de no-profesionalidad. Así la desprofesionalización del arte es en sí una operación altamente profesional.
[Groys, 2014]

Hoy, de hecho, la vida cotidiana comienza a exhibirse a sí misma –a comunicarse como tal- a través del diseño o de las redes contemporáneas de comunicación participativas y se vuelve imposible distinguir la representación de lo cotidiano mismo. Lo cotidiano se vuelve una obra de arte; no hay más mera vida o mejor aún mera vida exhibida como artefacto. La actividad artística es ahora algo que el artista comparte con su público en el nivel más común de la experiencia cotidiana. El artista ahora comparte el arte con el público así como comparte con él la religión o la política. Ser artista ha dejado de ser un destino exclusivo, para volverse una práctica cotidiana.
[Groys, 2014]

Todo espacio social resulta de un proceso de múltiples aspectos y movimientos: lo significante y lo no-significante, lo percibido y lo vivido, la práctica y la teórica. En suma, todo espacio social tiene una historia a partir de esta base inicial: la naturaleza, original y única, en el sentido en que está dotada siempre y por doquier de características específicas (climas, sitio, etc.).
[Lefebvre, 2013]

La independencia es un valor y un logro importante, vital incluso. El problema es que vivimos en una realidad interdependiente, y para alcanzar nuestros objetivos más importantes se precisan aptitudes y capacidades de interdependencia que superan nuestra capacidad actual. [...] La interdependencia es el paradigma del nosotros: nosotros podemos hacerlo, nosotros podemos cooperar, nosotros podemos combinar nuestros talentos y aptitudes para crear juntos algo más importante. [...] La interdependencia es un valor superior a la independencia.
[Stephen R. Covey, citado en la web de la Red Transibérica de Espacios Culturales Independientes]

Distintos imperativos históricos imponen la urgencia de habilitar lugares y herramientas para la producción de experiencia y la imaginación de otros futuros. La cultura contemporánea viene ensayando distintas estrategias en esta perspectiva, desde la reconquista de un espacio público vivido hasta la articulación de una singular hermenéutica del pasado que permita rescatar viejas ensoñaciones. En esta coyuntura, el análisis de la experiencia urbana, de las prácticas instituyentes y de las habilidades estéticas han de conjugarse por igual en el interior de un relato postdisciplinar capaz de devolver la palabra a la ciudadanía. Puede que el arte todavía sea capital si se sobrepasa a sí mismo y cuestiona cualquier modo convencional de producción.
[Martí Perán, definiendo la línea de investigación “Espacios de experiencia. Prácticas artísticas y máquinas para la imaginación política” dentro del proyecto Arte. Globalización. Interculturalidad]

La cultura experimental implica riesgo, incertidumbre y se centra más en procesos que en obras terminadas. El prototipo aglutina preguntas, expectativas y deseos. Es una pregunta abierta que busca interlocutor.
[Rowan, 2015]

Es importante notar que muchas de las instituciones del Estado no han apostado claramente, ni por la excelencia, ni por la experimentación. Lo que resulta más preocupante es que muchas de ellas han operando sin unos parámetros claros que permitan rendir cuentas a la ciudadanía. La experimentación, por su parte, ocurre a menudo en lugares que operan al margen de lo institucional: hacklabs, makerspaces, centros sociales, locales de colectivos, etc. Todas aquellas prácticas interesadas en investigar, prototipar, articular lo político con lo cultural o, simplemente, experimentar han encontrado pocos espacios institucionales desde los que operar.
[Rowan, 2015]

Son entornos en los que se construyen posicionamientos críticos, se articulan preguntas incómodas, se elaboran prototipos políticos y se reúnen aquellas personas que aún tienen sueños con los que traficar. Son lugares incómodos que ponen en crisis las desigualdades y los discursos hegemónicos imperantes. Iniciativas que ocupan el lugar vacío que las políticas culturales actuales no han sabido o querido diseñar.
[Rowan, 2015]

Estos proyectos importan y cubren un vacío institucional, las comunidades que los habitan lo demuestran con las muestras de apoyo que florecen a doquier en redes sociales, pancartas y muros. Estas iniciativas ocupan espacios que las políticas culturales aún no han sabido ni diseñar ni entender. Son entornos que te obligan a experimentar, a preguntar pero sobre todo te empujan a imaginar. Son valiosos porque son incómodos. Son importantes porque nos ayudan a inventar. Nos gustan porque nos dejan bailar. Son una pieza clave del entramado político-cultural actual, son el sitio al que vamos a experimentar.
[Rowan, 2015]

Cómo apropiarnos de los derechos culturales: con legitimidad y con participación ciudadana.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural institucional de Madrid, 2015]

Meter en la coctelera del proyecto el elemento institución es muy importante y la graduación final del invento va a cambiar mucho.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Desde lo alternativo se demoniza la institución.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural institucional de Madrid, 2015]

Entender la cultura como biopolítica.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural institucional de Madrid, 2015]

Buscamos apoyo entendido como acompañamiento. Los proyectos han de ser acompañados, no absorbidos, ni fiscalizados. Trabajamos con marcas, algo que en Latinoamérica está muy asumido pero no tanto en España. La vinculación de esas marcas al espacio ha sido siempre desde ese acompañamiento a un proyecto que es independiente y tiene su propia línea. La marca que colabora parte de entender y respetar el proyecto.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Decidimos vaciarlo [el espacio] nosotros porque queríamos partir de ese concepto de acumulación, de basura, del desecho como una metáfora de la situación actual de la cultura y hacer emerger desde ese basurero todo el proceso creativo.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Ceder en algunas cosas pero no en las fundamentales.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

El error está en la base de pensar que la cultura tenga que tener rentabilidad económica. Es como un bosque: sólo por existir ya es rentable.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Culturalmente hay un sectarismo que entiende que la cultura tiene que estar ubicada en determinados lugares y no en otros.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Esto se ha convertido en una forma de trabajar para nosotros: antes de crear un discurso, probar una acción y luego llegar al discurso.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

La gente permanecía, estacionaba aquí. Fue un choque importante respecto a qué es un espacio cultural, para qué está, para qué sirve y cómo debe funcionar.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

La motivación era montar un proyecto para vivir de lo que queríamos. No había identificación con la cultura que ofrecían las instituciones y el objetivo era dar cabida un espacio para dar cabida a otras iniciativas.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Entendíamos la cultura como una forma de crear vínculos sociales.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Tiene que haber formas contrarias y diferentes a las de la institución para exponer arte. En ese sentido, uno de los puntos principales de nuestro discurso es llevar lo que está dentro y lo que está fuera del sistema.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Se trata de preguntarse por cuál era el lugar de la sala en el entorno en el que se encuentra e investigar cuál puede ser el papel de una sala pública y hacer que se desarrolle en contacto con la gente de la zona que a lo mejor nunca ha visitado la sala.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Generadores de vínculos con el espacio para desarrollar relaciones sociales más ricas con otros itinerarios de la ciudad gracias a la revitalización y revisualización de espacios vacíos.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Hemos jugado con el lenguaje expositivo. Esta vez hemos esperado a que todo tuviera un sentido, una coherencia.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural independiente de Madrid, 2015]

Se usan público y privado como adjetivos de lo bueno y lo malo.
[Extracto de conversación con agentes del sector cultural institucional de Madrid, 2015]