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ciudadanía

El espacio ya no puede concebirse como pasivo, vacío como no teniendo más sentido que ser intercambiado, consumido o suprimido.
[Lefebvre, 2013]

El espacio social “incorpora” [en el sentido de lo corporal humano] los actos sociales, las acciones de los sujetos tanto colectivos como individuales que nacen y mueren, que padecen y actúan. Desde la perspectiva del conocimiento, el espacio social funciona –junto a su concepto– como instrumento de análisis de la sociedad.   
[Lefebvre, 2013]

Habitar sería apropiarse del espacio; apropiarse del espacio consistiría, en consecuencia, en convertir el espacio (vivido) en lugar, adaptarlo, usarlo, transformarlo y verter sobre él la afectividad del usuario, la imaginación habitante; práctica creativa que afirma la ilimitada potencialidad humana al reconocerse en la obra creada, otorgando al espacio sus múltiples dimensiones perdidas: lo transfuncional, lo lúdico y lo simbólico. Por el habitar se accedería al ser, al al sociabilidad (el derecho a la ciudad, el derecho a la centralidad-simultaneidad) y el habitante rompería con el monólogo del urbanismo tecnocrático.
[Lefrebvre (prólogo de Emilio Martínez), 2013]

El espacio público todavía hoy en gran medida es algo que se reserva y delimita en los planes urbanísticos y que posteriormente se diseña con un criterio fundamental, una herencia histórica, que es el de crear lugares para la coincidencia, para la verificación de las igualdades y no para el descubrimiento de las diferencias del otro. Esta concepción del espacio público presupone la existencia de una comunidad homogénea. Así, el paseo por la plaza y la plaza misma permanecen como modelo de mecanismo controlador, de homologación social o de auto-exposición. Frente a ello, el rasgo más contemporáneo que otorgará a un lugar carácter de espacio público es sin duda la medida en la que un ciudadano inmerso conscientemente en la cultura urbana puede ejercer en él una individualidad o una libertad que tradicionalmente asociaríamos al entorno de lo privado. Porque sacar a la calle lo que históricamente sólo se ejercía en el dominio de lo privado o de lo doméstico equivale a transformar un entorno de control en una pieza del mapa de lo público en la ciudad. Por lo tanto, la nueva generación de espacios públicos no son las plazas, ni siquiera las calles, sino más bien otros lugares más ambiguos que devienen en públicos a través del uso que la gente hace de ellos.
[Muntadas y Herrero, 2004]

Más que con cualquier categorización preestablecida, lo que hace público a un espacio se relaciona con el modo en que las personas lo usan.
[Segovia, Marrades, Rausell, Abeledo, 2015]

https://youtu.be/vpvROjEQg7k
[Tom Lavin, vía antimuseo.org]

Se da la paradoja de que el aumento de las voces que piden activamente una mayor presencia en los espacios de decisión se debe fundamentalmente a la incapacidad para asumirlas de un gobierno sujeto a unos patrones estancos y cada vez más opacos a la hora de organizar y gestionar sus recursos. Reaccionando a esta discrepancia, asistimos al surgimiento de espacios autónomos de decisión y acción allá donde no llegan las políticas públicas. Cubriendo los huecos del sistema institucional, los ciudadanos deciden realizar por su cuenta acciones directas sin esperar a que sea el poder público quien las haga.
[Segovia, Marrades, Rausell, Abeledo, 2015]

Superando la compartimentación, la orientación general es ahora el intercambio. Si a mediados del siglo XX el elitismo dio paso a la democratización de la cultura, ahora esa democratización pierde progresivamente la mentalidad paternalista, entendiendo lo social como verdadero motor de innovación.
[Segovia, Marrades, Rausell, Abeledo, 2015]

La capacidad creativa es siempre la de una comunidad o colectividad, la capacidad de un grupo, de una fracción de clase activa, de un “agente” o “actuante”. Aunque el mandato y la demanda puedan ser funciones de distintos grupos, la atribución de la responsabilidad sobre la producción de un espacio no puede hacerse a un individuo o a una entidad, sino a una realidad social susceptible de investir el espacio, de producirlo con los medios y recursos a su alcance.
[Lefebvre, 2013]

La idea de un arte público adquiere hoy una nueva dimensión ligada inevitablemente a un factor ideológico, que supone la comprensión de la ciudad como un entramado complejo: un contexto sociopolítico con carácter específico que depende de la comunicación, la educación, y otros ámbitos de la cultura. Desde este punto de vista, y apoyándonos en la tesis del filósofo alemán Jürgen Habermas, el concepto de espacio público se puede definir como una esfera social específica, y, de manera ideal, como un lugar de debate donde todos los ciudadanos pueden desarrollar y ejercer su voluntad política.
[Monleón, 2000]

Cuando esfera cultural y esfera política no consiguen comunicarse, el espacio público se ve incapaz de cumplir su cometido y la cultura, tiranizada por lo incontroversible y lo vacío, erosiona la construcción de ciudadanía e interés común en lugar de ser la herramienta imprescindible para su desarrollo.
[Molano, 2012]

Es importante notar que muchas de las instituciones del Estado no han apostado claramente, ni por la excelencia, ni por la experimentación. Lo que resulta más preocupante es que muchas de ellas han operando sin unos parámetros claros que permitan rendir cuentas a la ciudadanía. La experimentación, por su parte, ocurre a menudo en lugares que operan al margen de lo institucional: hacklabs, makerspaces, centros sociales, locales de colectivos, etc. Todas aquellas prácticas interesadas en investigar, prototipar, articular lo político con lo cultural o, simplemente, experimentar han encontrado pocos espacios institucionales desde los que operar.
[Rowan, 2015]

Desde la institución, la relación no es tan de igual a igual con el entorno como en el entorno desde el entorno.
[Extracto de conversación del sector cultural institucional de Madrid, abril 2015]

Empoderamiento a través del apoyo ciudadano y no a través del dinero.
[Extracto de conversación del sector cultural institucional de Madrid, abril 2015]

Entendíamos la cultura como una forma de crear vínculos sociales.
[Extracto de conversación del sector cultural independiente de Madrid, abril 2015]

Ahora nos vemos sin el apoyo de la administración, pero también sin la complicidad del ciudadano.
[Extracto de conversación del sector cultural institucional de Madrid, abril 2015]

La responsabilidad la debemos situar en los ciudadanos además de en los políticos.
[Extracto de conversación del sector cultural institucional de Madrid, abril 2015]